Este proyecto nace del ritual de asar carne como una experiencia compartida. En un espacio compacto dividido entre tienda, zona de corte y área de estar, el fuego, el carbón y la selección del corte se convierten en parte de un recorrido diseñado para reunir personas, provocar conversación y celebrar el proceso.
El concepto parte de entender el asado como un acto social, no solo culinario. El proyecto transforma elementos cotidianos como el carbón, la carne y el fuego en símbolos de paciencia, encuentro y comunidad, creando un espacio donde la experiencia importa tanto como el resultado.
Este proyecto es: Calado fino · Ego grueso
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