Restaurante de comida china donde la arquitectura busca elevar la experiencia gastronómica más allá del alimento. A través de una fachada de barro rojo colocada como escamas, vegetación envolvente, contrastes entre lo artesanal y lo industrial, y detalles interiores inspirados en la cultura china, el proyecto construye una atmósfera memorable, reconocible y llena de carácter.
El concepto parte de transformar un restaurante existente en una experiencia con identidad propia. La piel exterior se inspira en la figura del dragón, mientras el interior mezcla tradición, textura y modernidad para crear un escenario donde la comida, el espacio y la memoria trabajan juntos.
Este proyecto es: Visceral · Geométrico · Incómodo para vecinos
Advertencias de contenido: Plantas que invaden la arquitectura (consensuado) · Vegetación sin supervisión