Una casa diseñada para generar una sensación de refugio y pertenencia, la vivienda prioriza la convivencia y la flexibilidad, permitiendo que los residentes puedan habitarla de manera íntima en el día a día, sin perder la amplitud y versatilidad necesarias para recibir a la familia extendida.
NIDO nace de la idea de crear un refugio donde la vida cotidiana y los encuentros familiares encuentren su lugar natural. A través de patios, dobles alturas y espacios flexibles, la casa se adapta a diferentes momentos y formas de habitar, ofreciendo tanto intimidad como apertura. La vegetación, los vientos y la luz se integran a la arquitectura para construir una atmósfera de bienestar y pertenencia. Como un nido entre la naturaleza, la vivienda protege, reúne y acompaña a sus habitantes, convirtiéndose en un espacio pensado para compartir, descansar y permanecer.
Advertencias de contenido: Plantas que invaden la arquitectura (consensuado)