Stand temporal desarrollado para una expo en CDMX, concebido como un volumen de alto contraste entre solidez, transparencia y luz. A través de una envolvente negra elevada, paneles translúcidos, estructura modular y exhibidores de vidrio en formato real, el proyecto construye una experiencia recorrible donde el material se muestra como producto, límite y atmósfera.
El concepto parte de transformar el vidrio en una experiencia espacial, no solo en un producto de exhibición. La arquitectura juega con opacidad, reflejo y transparencia para generar un recorrido donde el usuario descubre el material a través de capas, luces y visuales controladas, dentro de un pabellón temporal de carácter sobrio y contundente.
Este proyecto es: Provocador · Sin disculpas · Brutalista emocional